Estos productos sirven para aplicar tratamientos preventivos a tuberías y conductos, haciéndolos impermeables, resistentes a la abrasión, a la corrosión de los productos químicos y del desgaste en general. Por ello, el recubrimiento resulta ideal para conductos de aceites, de gasolina o petróleo, de ácidos y de cualquier otro producto que requiera resistencia en su soporte.